jueves, 17 de noviembre de 2011

MINUTOS DE TENSIÓN



Hace un tiempo nos entrevistaron en un programa que se grababa en directo.
Nos quedamos a ver el resto, y ese mismo día entrevistaban también a Mürfila, cantante, junto con la realizadora habitual de sus videoclips.
El presentador enseñó en broma imágenes de videoclips ecuatorianos sacados del Youtube, y, por alguna razón que se me escapó, él llamaba al vídeo "anuncio de morcilla". Estaba cachondeándose de ese jaleo sudamericano, y la realizadora entró al trapo encantada, defendiendo las imágenes con mucha ironía. La cuestión es que hablaban un montón de lo de las morcillas.

Mürfila estaba más bien callada y discreta, pero estoy casi seguro de que esto es lo que le pasaba por la cabeza: "NO DIGÁIS MORCILLA MÁS VECES, POR FAVOR. NO REPITÁIS MÁS ESTA PALABRA. TODA MI PUTA CARRERA INTENTANDO QUE NADIE RELACIONARA MÜRFILA CON MORCILLA Y AHORA ME METÉIS EN ESTE APRIETO. ERA EL ÚNICO PUTO PELIGRO DE ESTE NOMBRE. AL DECIDIRLO PENSÉ "ESPERO QUE NADIE HAGA LA BROMA DE LLAMARME MORCILLA... NO, ES DEMASIADO GILIPOLLAS Y PILLADO POR LOS PELOS", PERO AHORA ME ESTÁIS PONIENDO CONTRA LAS CUERDAS, CABRONES!! PENSABA QUE ÉRAMOS AMIGOS, HOSTIAS. MÜRFILA MORCILLA, NO, POR DIOSSSS... ESTÁIS A PUNTO DE PETAR LA PIÑATA. LA PUTA KRIPTONITA".

Pero no, en un minuto cambiaron de tema y nadie dijo nada de lo del nombre.

lunes, 14 de noviembre de 2011

SCORSESE

Cuidado: Scorsese se ha puesto serio de sopetón.

domingo, 13 de noviembre de 2011

BRUGUERITA MON AMOUR


La pasión que siento por todo lo Brugueril hoy ha aumentado un poquito más: estos días me estoy leyendo una novelita barata de bolsillo editada por Bruguera (me imagino que) en los años 50. La historia es de ciencia-ficción, y en el capítulo que me estaba leyendo ahora se ha organizado una tangana, han tenido que ponerse chungos, y uno ha sacado un arma de fuego para defenderse. La típica pistolita de dispara rayos. La bruguerita llega fuerte cuando he leído:

Gassman terminó por levantarse, ya empuñando un arma de rayos "Lasser".

Así, entrecomillado y con mayúsculas, como un nombre propio: el arma de rayos "Lasser".
Siempre me pone bastante a tono cuando en una novela o en un cómic de Bruguera leo una palabra en ese momento "moderna", con la que no tienen huevos de jugársela. Palabras que hay que darles de comer a parte; el universo Bruguera está lleno:

Jefe, tengo que excusarme un momento. Necesito visitar el "W.C.".
Los niños se han quedado hipnotizados con esta nueva "tele" en color.
¡"Horreur"!
Lo vamos a pasar "bomba" con esta peli; es un "western".

Incluso con nombres propios que no son nada incorrecto, pero que no están en la RAE: es un muchacho muy apuesto, me recuerda a "Gary Cooper".

Lenguaje transgresor Bruguera, otro de sus muchos secretos que les llevaron a lo más alto.

martes, 1 de noviembre de 2011

JOIN THE PARTY


Zumba Fitness.
Súbete a la morsa.

martes, 25 de octubre de 2011

LOCA DREW


Anoche soñé que estaba en la presentación de un disco en la Fnac. Era ya al final, la gente se estaba dispersando, había mucha cara conocida por saludar, mucho beso y mucha mano que estrechar. Y a unos metros, entre mucho barullo, me sorprendió ver que también había venido Drew Barrymore. Ella estaba saludando a otras personas, claro. Cuando de repente me sorprendió todavía más descubrir que alguien había venido desnudo de cintura para abajo. Unas piernas peludas de tío, con la polla y los cojones al aire. Un descuido imperdonable. ¿Quién era el loco?
La gente siguió dispersándose, y la auténtica sorpresa fue descubrir que aquellas piernas, aquel pene, y Drew Barrymore, formaban un mismo cuerpo. Drew había decidido presentarse al evento no solo vestida de una forma demasiado atrevida, sino con mucha información que aclarar. Tanta, que nadie le preguntó.

No sé por qué, este sueño me ha dado a entender que tengo que recuperar el Forjando. Vamos allá.

domingo, 18 de septiembre de 2011

LLAMAR AL TELÉFONO


Gmail me ofrece la posibilidad de chatear con mis contactos, pero también está la misteriosa opción de "Llamar al teléfono".
¿Qué pasa si le doy? ¿A qué teléfono se supone que estaré llamando?
No tengo huevos.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

ME ENCONTRÉ UN FAMOSO EN EL AVIÓN

Esto me pasó en el avión de vuelta de Malta, hace solamente una semana. Yo ya estaba en mi asiento, hacia el final del avión, cuando lo vi entrar. A lo lejos no era más que una extraño bulto azul entre tanto pasajero abriéndose paso en el minúsculo pasillo, no le di más importancia. De hecho, de no haberse sentado tan cerca lo hubiese confundido con una maleta, sin más. ¿Quien se podría imaginar que viajaría en Vueling?
Pues sí, se sentó a una sola fila de mí, al otro lado del pasillo, de manera que yo tenía una visión perfecta, en diagonal, para espiarlo. Llegó murmurando a la BlackBerry algo así como "...sí, ya estoy dentro del avión, ahora saldremos. Vale... vale, venga, ahora te veo..." ¡Y joder, era él! ¡Ahí estaba el cabrón, dejando que una azafata lo ayudara a guardar su equipaje de mano en el compartimento de arriba! Ella hacía como si nada, pero se notaba que estaba flipando como todos los demás. Él, muy serio, le susurró algo y la mujer se marchó para volver con un periódico, El País. "Muchas gracias", le contestó él, y se sentó rebufando, agotado, abrochándose el cinturón y abriendo el diario de un golpe seco para carraspear y ponerse a leer las noticias.
No era exactamente como en la tele; no llevaba su collar, por ejemplo. Iba vestido con un polo verde Ralph Laurent y unos pantalones cortos color gris. Llevaba puestas unas gafas de sol pequeñas, discretas, que le daban un aire de adultez total, un aspecto casi como de asesino. Viajaba solo.
Una niña se acercó nerviosa a saludarlo. Casi sin hablar le dio a entender que quería un autógrafo, prestándole un trozo de papel y un bolígrafo. Él le sonrió y le acarició un poco el pelo, cogiendo el papel y dedicándole un dibujito. La niña, ya un poco más lanzada, se le puso a hablar sobre cosas que no entendí. Él la escuchó amablemente, hasta que le dijo que quizá tendría que volver a su asiento, con sus padres, ya que el avión estaba a punto de despegar. Apareció un tipo en pantalón corto y chancletas, el padre, y disculpándose se llevó a la niña. "Es normal, no hay problema", le contestó él. Al quedarse otra vez solo, volvió a ponerse serio, carraspeó un poco más, miró el reloj y se relajó en el asiento mientras el avión empezaba a moverse en la pista de despegue.
Ya en el aire, lo único que hizo fue echar el respaldo de su asiento hacia atrás, cambiarse las gafas de sol por un antifaz negro, y quedarse dormido durante las dos horas de vuelo.

Cuando estábamos saliendo del avión, en el pasillo de gusano que une el avión con la terminal, lo saludé en plan fan. Él andaba rápido y me fijé que estaba hurgando en su mochila hasta encontrar un paquete de Marlboro. Por hablar de algo, le pregunté "hey, ¿es verdad que la serie termina en que todo es un sueño y en realidad había estado todo el tiempo en coma?", y él me contestó "yo qué sé... me pasé toda la ultima temporada ciego de todo y no me enteré ni de la mitad".
Qué macarra. Puto Doraemon.